Y ahora sí, dado ya el puntapié inicial comenzaremos entonces a reírnos de nosotros mismos, y como bien dice el título del Blog, si no tenés de que reírte, reite de mi que estoy para el cachetazo.
El tema del día: la muñequita de torta.
Y se preguntarán, ¿Qué es la muñequita de torta? No, no es una muñeca inflable bañada en crema pastelera, mucho menos rellena o de usos múltiples para ambos sexos. La muñequita de torta es, ni más ni menos, que la muñequita con vestidito blanco, que acompaña al tan clásico “muñequito de torta”, pero esta vez, ella se encuentra sola en la cima del bodoque de crema pastelera y cubierta blanca.
A quien no le pasó nunca que algún novio, amante, filito, amigo con beneficios o simplemente un sex toy (de los que hoy están tan de moda que parecen estar en falta en el mercado; La curva de oferta y demanda está a su favor y los pobres consumidores quedan a la espera de la reposición de stock) les tirara la gran frase “no sos vos soy yo”…. Temita clásico si los hay.
Y les paso a explicar que no es esa frase la razón de ser de este post, sino, los comentarios que se subsiguen a la misma y que no hacen más que empeorar la situación y quemarnos la cabeza:
(Dramatización)
- Ella: No entiendo, si veníamos bien, si yo te hago feliz…
- Él: Si, lo sé. Tenés razón ... “no sos vos soy yo”
- Ella: No puede ser. No tiene sentido (entre lagrimas, congoja y los pañuelitos llenos de mocos)
- Él: Necesito tiempo para estar solo, para pensar. Te estoy haciendo mal. te mereces algo mejor que yo (¿?)
Y acá viene la mejor parte. Que les comento, esta parte que se sigue puede suceder en dos momentos:
Momento 1: Que suceda mientras una recibe la gran patada en el tuje, y venga en conjunto con el meaculpa del susodicho y su gran discurso del “mereces más” (Mientras una se pregunta, Mas de que, y que te parece si eso lo decido yo). Y sería algo así:
- “Yo sé que no voy a encontrar mujeres como vos, vos te mereces algo mejor que yo. Sos una mujer para comprometerse, para casarse, y yo no estoy listo para eso”
Dicho sea esto, y pasados los meses, nos cruzamos al pobre mártir, que tanto lloraba su falta de capacidad, su falta de hombría, de la mano de una rubia despampanante, metro setenta, 90-60-90, y sonriendo como nene con chiche nuevo. Y ni te atrevés a preguntar donde se metió el discursito del “no estoy listo” porque el anillito en el dedo y el culo de la rubia responden rápidamente a tu pregunta.
Volvamos entonces al otro momento,
Momento 2: Con la patada en el tuje el susodicho nos da un discurso sublime sobre los porque no se funciona como pareja, no hay muchas flores para ningún lado, la relación concluye de forma normal. Y meses después, o quizás años, o tan simplemente semanas, el gran discursito gran (y por lo general, vía maldito MSN, personaje clave en la comunicación que incomunica)
- Él: Hola, tas?
- Ella: Si, toy (cagada en las patas toy, temblando toy, transpirando toy….)
- Él: Como estas?
- Ella: bien, vos (claro que estoy bien , como querés que esté? Llorando por los rincones? No querido, no estoy llorando por los rincones, voy por el mundo sin dejar títere con cabeza, feliz de la vida, sonriente, paradita en la punta de la torta esperando al príncipe azul, que viene a caballo. O mejor dicho me monta. Al final no sé si el caballo lo usa el o soy yo. A algo se sube, eso seguro. No sé, si, bien estoy. Mejor que vos seguro. Qué carajo tendrás para decirme. Y que ni me pregunte si tengo novio porque le digo que sí. Ya va a ver. Tengo novio. Se fuerte. Se fuerte. Espera que responda…)
- Él: Bien bien, todo bien por suerte. Che… te extraño
- Ella: Yo también… ( Idiota!! Soy una idiota!! Como le voy a decir eso! Como le voy a revelar el más profundo de mis secretos!)
(Y la conversación se sigue entre flores de un lado, flores del otro, te extraño de acá, de allá, hasta el momento clave)
- Él: Necesito que sepas que pase lo que pase, no hay minas como vos. sos única, sos hermosa, sos inteligente. Sos una mina PARA CASARSE.
Y así de fácil, con esa simple línea, la muñequita de torta sucumbe nuevamente a los brazos del lobo. O mejor dicho a la cama del telo. Y convencida, porque esta vez (decimoctava quizás, porque con el paso del tiempo ya perdió la cuenta) está convencida de que va a volver, cuenta por el mundo, orgullosa de su poder como mujer, que ella, solo ella, es una mina PARA CASARSE.
Claro está que no hace falta que aclare que el susodicho desaparece furtivamente luego de la noche apasionada y la muñequita queda sola en la cima del bodoque, deprimida , frustrada , con el autoestima por el piso y preguntándose cómo, si ella es aparentemente la mina perfecta, está sola mientras él se revuelca con otra!
Amigas, compañeras (y porque no amigos y compañeros, nadie dijo q esto le pasara solo a las mujeres, sino que claramente es el ejemplo más cercano al que puedo recurrir), dejémonos de romper las pelotas con esto del discursito. Como diría Capusotto, BOLUDA, BOLUDOTA! No te creas todo lo que te dicen, no llores por los rincones por alguien que no tiene los huevos de jugarse por vos, y la próxima vez q te digan “sos una mina para casarse” créetela, porque seguro que es así y de eso no tengo dudas, pero preguntale al boludo que tenés adelante: Quien carajo te dijo que me quiero casar con vos???
… Y que la muñequita de torta, en la cima del bodoque, se divierta bailando sola hasta que alguno quiera subir….
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La vida misma


Jaja la tipica queja de mujer Debbie. Que tienen las minas con casarse? Esto sucede xq los hombres les gusta garchar aplicando criterio de belleza (por ponerlo de alunga forma) y las mujeres aplicando criterio de sentimientos, si existiese esa diferencia no habria estos bardos. Las mujeres tienen q dejar de ser tan cerradas e ingenuas y los hombres menos garcas y cagones. Les deseo suerte a todas las mujeres q no les pase esto. Saludos.
ResponderEliminarmuy bueno, Debora,,,qué lindo ver q el tiempo pasa, pero los discursos y las excusas...No..son atemporales..
ResponderEliminarIgual creo q muchas mujeres van superando el complejo de "Susanita" y no se encuentran TANNNN enloquecidas por el matrimonio...el tiempo y el paso de los años te confirman ( como claramente ya lo sabe tu inconsciente femenino) que ningún sapo se convierte en príncipe...la condición de batracio no la pierden nunca...y en todos los ámbitos: laboral, pareja,etc...desp de muchos elogios ....se viene la patada en el tuje....inevitable...caguemónos de risa y sigamon adelante...besos (me gusta tu estilo de escritura:::)me engancho a tu Blog
"reirnos" va sin tilde Beber, tiene un uno.
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